El cliente plantea una demanda corporal específica (estirar, soltar, abrir, relajar...) y el terapeuta ofrece algunos estímulos que irá desarrollando o modificando según la respuesta obtenida. Se mantiene una escucha constante y una comunicación en ambas direcciones para asegurarnos que estamos en sintonía.
Cuando consideramos que ya hemos hecho contacto, introducimos lenta y progresivamente presiones suaves, movilizaciones, estiramientos ... con el objetivo que el movimiento llegue a las zonas donde quiere llegar.
Las sesiones son de 1 hora, y se recomienda traer ropa cómoda.